Fui muy revoltosa a mis 16, con esa edad perdí la virginidad con un hombre y me comencé a fijar en mujeres, aunque nunca pensé que fuera nada serio. Buena idea me levanté un poco inquieta, sin duda me encantaba, pero me acordé de que debía darle las gracias. Si hija, y alguien pegando voces, ¿Qué quieres de mí? Déjame morir tranquila…Jajaja nada que me voy con Sara que me va a ayudar con un examen ¿ok? Te he dejado comida y una aspirina, a ver lo que haces jajajaja. No hay de que Inés, sabes que tú eres mi niña. Yo estaba estudiando lo mismo en lo que ella trabajaba, por lo que si de por sí podíamos hablar durante horas, eso aumentaba el tiempo. Mi madre y ella se conocieron por casualidad, bueno más bien por Joaquín. |