¡Aaahhh! – Escapó de mi garganta un agradable gemido de aprobación. Pero a pesar de haber aceptado y de hallarme, cada vez más cerca de aquel momento, seguía sintiéndome dubitativa, me preocupaba mi reacción ante la chica, y sobre todo como podría cambiar aquella situación mi relación con Javi. Javí se acercó a mí, me hizo bajar del sofá, me puso de rodillas sobre el suelo, dándole la espalda con los brazos apoyados sobre el sofá y situándose tras de mí, me penetró de una fuerte y firme embestida. En ese momento empezaron a surgirme un montón de dudas. Su boca se hundió, entonces en mi sexo, y sentí esa caliente y húmeda sensación sobre mi sexo. Barbie, se situó frente a mí, entonces, sentandose en el sofá con las piernas abiertas, mostrándome su sexo húmedo y deseoso de más acción. |