sexo gratis gay porno

GALERIA 137
- FOTO 5/1

Las mejores fotos de sexo gratis gay porno, cientos de galerias de fotos porno
gay porno


Esta foto de sexo gratis gay porno ha sido vista 719 veces


<< FOTO ANTERIOR FOTO SIGUIENTE >>
<<<< VOLVER A LA GALERIA DE sexo gratis gay porno



sexo casero| Sexo Jovenes| videos gayl |sexo gratis| fotos gratis gay


INSERTAR UN COMENTARIO
Nombre:   Email:    (opcional)
Comentario:
5 dígitos:
 

COMENTARIOS SOBRE LA FOTO

Esta foto aún no tiene ningún comentario.

P. El en agradecimiento y para seguir en la labor de convencimiento, me empezó a hacer regalitos costosos, como un collar de perlas, otro de oro florentino, perfumes muy caros, anillos de oro con piedras preciosas, en fin muchos mas, al principio yo no quería aceptarlos porque sabía que eso me comprometería mas con él, pero al fin de cuentas eso era lo que yo deseaba y necesitaba . Nos veíamos una o dos veces cada quince días, nunca use ningún condón ni medio para evitar el embarazo, el me cuidaba mucho y se venia fuera de mi, el tenía una casita de verano en el puerto y ahí nos íbamos cada que podíamos, lejos de miradas indiscretas porque yo no quería que me viera nadie con otro hombre para cuidar mi reputación. Con él tuve un hijo, pero estaba continuamente de viaje y yo que también trabajaba, viajaba los fines de semana a buscar verga, a él le gustaba mucho el trago y sus amigos me decían que andaba con mujeres, así que cuando lo iba a ver lo encontraba en cantinas y me iba al hotel sola y me conformaba con masturbarme toda la noche hasta que llegaba él y algunas veces me cogía y otras se quedaba dormido. Hasta que un día también en su coche, busco mis labios y apasionadamente me besó, yo correspondí al beso, recordando el placer de esa caricia tan lejana de mi desde hacia ya tiempo, seguimos saliendo y de nuevo en su coche al estarnos besando, empezó a acariciar mis pechos sobre la ropa, al principio reaccioné y lo detuve, pero al transcurrir los días, el siguió intentándolo y cada vez me calentaba mas y mas hasta que termine por no poner objeción, lo dejé tocarlos y mi calentura me empezó a inhibir todo intento por no llegar a mas por nuestra condición de casados con otras personas y por la educación de mis padres y en la escuela de monjas, él siguió adelante, en sus intentos por tocarme, era obvio lo que pretendía conmigo, yo lo sabía y me resistía, hasta que un día que fuimos a cenar, al terminar nos metimos a su coche y empezó nuevamente a besarme y tocarme los pechos, me calentó por un buen rato y no pud