Desde esa posición, unos 50 metros, veía a la chica moviéndose cada vez más, (vaya alegría que le está dando quien sea el afortunado, pensé). Me quedé alucinado, de piedra y cachondísimo rememorando la escena, tanto que no pude aguantar los 10 minutos que faltaban para llegar a casa, y me alivié en plena calle, con disimulo. Cuando estaba. Cuando pasé por delante y vi que estaba dentro percibí un pequeño movimiento en ella y en seguida pensé que no estaba sola, ¿habría alguien por debajo que yo no veía?. a mitad de camino, ya en medio de la ciudad, pasé al lado de un colegio, donde no había muchos coches aparcados en batería. Muchas veces recuerdo aquella escena y me da mucho morbo, quién era aquella chica. |