Recogimos las cosas y nos fuimos para el bosque de pinos que hay detrás, no me dejaron ponerme nada, así que iba completamente en pelotas hacia el bosque. Sus manos se deslizaban por mi cuello, bajando muy lentamente hacia mis pechos, pero sin ninguna prisa, poco a poco sus manos llegaron hasta ellos y los masajearon lentamente, se entretenía en mis pezones, apretándolos ligeramente mientras los estiraba un poco. Recogimos las cosas y nos fuimos para el bosque de pinos que hay detrás, no me dejaron ponerme nada, así que iba completamente en pelotas hacia el bosque. Todavía no había tenido tiempo ni de abrir la boca cuando sentí un chorro de aceite desde mi cuello hasta el principio de mi pubis, tan rasuradito y arreglado como siempre y a continuación las manos de Alex que lo iban esparciendo haciéndome un masaje. Me levante y me tumbe en el suelo, momento que aprovecho este para sacándose el condón, vaciarlo todo sobre mi pubis. Poco a poco me la fue metiendo hasta dentro hasta que quede ensartada por aquellas dos pollas, en aquella posición yo casi no podía moverme, pero los golpes que me daba mi marido hacia que los tres nos moviéramos, reventándome de placer, volví a correrme con grandes gritos, hasta que note la leche de mi marido en mi culo, era el único que no llevaba preservativo, me la saco, haciendo un ruido como un corcho al salir de una botella y note como su leche salía de mi ojete, resbalando hasta los huevos del que todavía me estaba penetrando, yo no podía mas, pero este todavía o se había corrido, así que aguante un poco mas, hasta que, agarrándome fuertemente los pechos también se corrió. |