Jacobo, soy Nando, tengo que verte urgentemente, te debo una explicación, imagino que me estarás maldiciendo por lo que has leído en otros periódicos. Fernando se sentó en la Chase longe frente al sofá de cuero donde yo me encontraba, me ofreció un café y puso ante mi la bandeja con los bocadillos, gentilmente rehusé su invitación y comencé mi bombardeo de preguntas, al comienzo algunas de ellas iban con mala intención e incluso llenas de cierto veneno, pero a medida que discurría la entrevista, aquella se convirtió en una distendida conversación entre los dos. Lamió mis pezoncillos erectos y doloridos de tanta excitación, nos colocamos en una postura oportuna para poder realizar un magnifico sesenta y nueve que nos hizo delirar de placer durante largo rato. Tom se puso manos a la obra, el entrevistado posó con absoluta soltura, parecía que lo había hecho para posar ante un fotógrafo ó que antes de ser un pintor consagrado había trabajado como modelo. Me tenía ensartado, todo el grosor de su miembro fue abriendo las paredes de mis intestinos, la punta rozaba la próstata, yo sentían inmenso placer. Sus brazos se enroscaron en mi cuerpo y me sentí seguro abrazado a el, no había temor solo serenidad ante aquel hombre que me tenia subyugado. |