Me marcho. Ahora estaba completamente desnuda y en mi cuerpo sólo quedaba un deseo: gozar. Fuera estaba el aire libre, un prado bucólico. Su miembro estaba de nuevo en pie de guerra, y lo lamí golosamente, haciéndole gemir… sus sonidos de placer me hicieron sentir ganas. Freddy sonrió, cachondo, con los ojos desorbitados, ¡yo le gustaba, le gustaba de verdad!El darme cuenta de eso me puso aún más loca y me di cuenta de que me iba a correr irremisiblemente… pude haberme contenido cuanto quisiera, estaba en mi sueño… pero no quise hacerlo, quise desbocarme, quería correrme en su polla, acabar sobre él…Voy…. ?…. |