Aprieto la vagina para intentar devolverle el placer que me da y para que no escape… pero aumentar así la presión sólo consigue que estemos más al borde y sinceramente, por más que desearía quedarme así para siempre, la tentación de caer, la tentación de ceder al placer del orgasmo, se hace más fuerte que cualquier otro instinto y comienzo a abandonarme… me invade, me agito más, lo agarro con mayor fuerza, me voy a correr… y él me conoce tan bien, me siente… me espera, sabe que aumenta mi placer si durante los espasmos acelera el ritmo de su vaivén y cuando se me escapa un grito ahogado, sabe que es la señal que esperaba… acelera y se resiste tanto como puede hasta que es imposible aguantar más y se abandona conmigo, siento como eyacula en mi interior, siento su latir …. Y en el evidente bulto que se le hace en el pantalón a la menor provocación. tiene que ser pecado tanto goce. Aprieto la vagina para intentar devolverle el placer que me da y para que no escape… pero aumentar así la presión sólo consigue que estemos más al borde y sinceramente, por más que desearía quedarme así para siempre, la tentación de caer, la tentación de ceder al placer del orgasmo, se hace más fuerte que cualquier otro instinto y comienzo a abandonarme… me invade, me agito más, lo agarro con mayor fuerza, me voy a correr… y él me conoce tan bien, me siente… me espera, sabe que aumenta mi placer si durante los espasmos acelera el ritmo de su vaivén y cuando se me escapa un grito ahogado, sabe que es la señal que esperaba… acelera y se resiste tanto como puede hasta que es imposible aguantar más y se abandona conmigo, siento como eyacula en mi interior, siento su latir …. Yo primero, él después… me quedo inmóvil, exhausta, lo siento respirar calmado, el peso de su cuerpo aplastándome y soy tan suya, me besa con suavidad el mismo que hace nada me estaba devorando sin piedad…. Mis manos por fin liberan al cautivo de su prisión… él se revuelve, la expectativa lo está torturando, miro su pene con apetito, me relamo, suspiro. |