La erección de la Chica iba encima de la de ella y sentía dolor. Repasaba en su mente lo vivido durante la noche, pero muy en especial lo que ocurrió con uno de sus clientes. ¡Vámos putita! ¡Quiero sentir tus labios en mi verga!Dijo la Chica del sillón. Saco su lengua y tomo una pequeña porción, la mantuvo dentro su boca hasta que finalmente la tragó. Sin hacer el menor de los casos, las Chicas aumentaron las caricias para presionarla aún más. Sin embargo ya no dijeron más, se limitaron a despojarse cada una de sus abrigos. |