Me pareció sorprendente la calidad de sonido de mi homecinema, hubiera jurado que el tipo entraba de verdad por el ruido de la puerta. Una vez más el video me sorprendió, apareció un tercer tío, un negro muy musculazo con una polla enorme. La escena había subido de tono y con ella mi polla que estaba palpitante bajo mis pantalones, además al no llevar ropa interior su movimiento se notaba aún más. Estaba en el paraíso. Marta tomó el mando del dvd y lo puso de nuevo, la reproducción siguió exactamente en el mismo punto. Estaba viendo a mi hija penetrada por todos su agujeros, y la emoción era tal que me quedé de piedra parando incluso de masturbarme. |