La confianza con nosotros era tal que incluso supe que mi hija ya había tenido relaciones el mismo día que perdió su virginidad a los 14 años, claro que esto lo supe por mi mujer. Marta se acercó a mí,¿Estabas viendo mi peli Papi? dijo con una gran sonrisa de felicidad,No, esto… yo… repliqué torpemente. Estaba viendo a mi hija penetrada por todos su agujeros, y la emoción era tal que me quedé de piedra parando incluso de masturbarme. Vamos Papá, se notaba a la legua, estabas poniéndote viendo a tu hija y a Mamá eso no le hizo gracia. Surgieron dudas y preguntas, el por qué de haber tomado esa decisión sin necesitar dinero y ni siquiera irse de casa, cómo había llegado a ese mundo, o simplemente que esperaba conseguir. le respondí. |