¡No, por favor, ustedes dijeron que solo querían que les modelara!Vámos puta, queremos hacerte nuestra. Ahora se encontraba descansando y absorta en sus pensamientos. Vanessa de revolvía en el asiento pero sin mucha fuerza. Nuevamente se perdió en sus pensamientos. Llevaba como prenda interior un sensual cachetero que también se remarcaba bajo el vestido. Vanessa sabía que ya quedaba poco tiempo así que se retiró y dándole la espalda se acercó hasta él de manera que sus nalgas quedarón al alcance de sus manos y de su rostro. |