Yo alargaba mi mano a sus tetas y las acariciaba. Ella me insinuó sus deseos de joder y yo mis ganas de clavársela, lo demás, todo lo demás son simples detalles, pero permítanme que me recreé en los detalles sucedidos ese día, que por circunstancias no programadas ni deliberadas, tuve la inmensa fortuna de clavársela a mamá. Yo sentía que se la había clavado hasta las trancas. Mi madre muy glamorosa, muy de gimnasio y de salones de belleza y siempre que puede de fiesta en fiesta. Te tienes que tirar a tu prima Magda, la muy puta se puede ir de la lengua y así no le queda más remedio que callarse. Mis padres también viven solos, ellos tienen 53 años (mi padre) y 51 (mi madre) y les diría que son la pareja perfecta, se complementan en todo, es decir: no se parecen en nada. |