Sin ponerse aún nada de ropa se dirigió a la cocina que estaba empotrada en la pared enfrente de la cama y comenzó a preparar el desayuno en silencio. Este la tomaba de la cintura y movía muy sensualmente sus caderas penetrándola pero nunca metiendo hasta el fondo su polla ni sacándola del todo provocando con el roce que ella expulsara más y más fluidos sexuales que se derramaban por la parte interior de sus muslos hasta el suelo. Ah sí, te traía esto de parte de Horaki. Los dos estaban ruborizados por el íntimo contacto y con los ojos cerrados concentrándose en disfrutar el momento. Shinji las acarició con delicadeza, como temiendo que las fuera a arrancar si era muy brusco. Rei levantó sus pies para deshacerse de la arrugada prenda y quedar del todo desnuda de no ser por la camisa abierta que no tapaba sus tetas. |