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Mini Relato:
RECORDANDO LA PRIMERA VEZ II Entró un poco más y con cierta facilidad, él con su diestra tomó mi pene y comenzó a moverse, esto me excitó y gustó mucho, por lo que permití que durara sabiendo que luego sería mi oportunidad
Después de lo sucedido, quedé bastante confuso, ya que no sabia o no aceptaba el
hecho que me había gustado aquello.
Pasó cerca de una semana, durante la cual todo permanecía igual; sin embargo yo
andaba pendiente de buscar el continuar y terminar con aquello que habíamos
empezado. Así que un día busque la oportunidad en la cual nos encontrábamos
solos, apartados y le dije: No me olvido que tienes una deuda pendiente conmigo,
acuérdate que yo te lo hice a ti y tu quedaste en hacérmelo a mí.
Entonces me dijo: Tienes razón, ven, vamos a mi casa.
Ambos entramos en su casa y me dijo que esperara abajo mientras él chequeaba,
verificó y luego bajó y me informó que solo estaba su papá, el cual estaba
dormido; que subiéramos a su habitación sin hacer ruido, y así lo hicimos.
En su habitación cerramos la puerta con llave, yo para ese momento estaba
bastante excitado y un poco nervioso; entonces él empezó a desvestirse por
completo, yo entonces me bajé los pantalones a media pierna; él completamente
desnudo me toma de mi pene y empezó a masturbarme, acerca aún mas su cuerpo al
mío y me pide que lo hagamos mutuamente; entonces también lo tomo de su pene y
lo empiezo a masturbar. Para ese momento ambos lo teníamos al máximo.
Nuevamente me propone que le chupe su pene, a lo cual le recordé que el de la
deuda pendiente era él, por lo cual él debía empezar.
Así lo hizo, se puso de rodillas y comenzó a lamer y chupar mi pene, estando yo
de pie. La posición resultaba para él un poco incomoda, por lo que me propuso
que me recostara en la cama, así lo hice, él se colocó a mi lado y continuó con
su tarea, no sin antes pedirme que lo masturbara mientras él me chupaba, lo cual
acepté.
Luego de un rato y estando ambos bastante excitados, me dijo que quería probar
algo más. Deseaba colocar su pene, solo la punta en mi culo. De entrada me
negué, creía que habíamos hecho ya mucho que habíamos avanzado demasiado en este
juego.
Sin embargo él insistió y me propuso que yo fuera el primero, que él me daría su
culo virgen.
En el estado de excitación en que estaba y ante su propuesta e insistencia,
acepté; por lo que él se colocó de rodillas sobre su cama presentándome su ano.
No lo pensé dos veces y procedí acercarle mi pene, colocar la punta sobre su ano
y empecé a empujar, él ponía de su parte empujando hacia atrás, resultaba un
poco incomodo, sin embargo estaba muy concentrado disfrutando, ya que algo de mi
pene había entrado; cuando pasado un rato me dice, es mi turno, ahora tu toma
esta posición.
Me tomó por sorpresa, estaba temeroso y nervioso; aún con mis pantalones en los
tobillos tomé esa posición.
Él se acercó por detrás y me coloca su pene, sentía algo extraño, caliente y
gordo entre mis nalgas, también estaba confuso.
Comienza con su movimiento, sin embargo se le hace difícil, por lo que me pide
lo ayude con mi mano, acepté y con mi mano despejé el camino separando mis
nalgas, pero no pudo tener una buena posición; por lo que me pidió me quitara
los pantalones y zapatos, me incorporé y retiré esas prendas.
Nuevamente tomé la misma posición y él hizo un nuevo intento, lubricándome con
su saliva y empujando esta vez con más fuerza; yo sentía que entraba, había
cierta resistencia pero no me disgustaba para nada, era una sensación distinta y
no sé si por la excitación, agradable; Él se estuvo moviendo rítmicamente, sin
embargo al rato me alegó que aún no había podido meter nada, que intentáramos en
otra posición. Yo le dije que había entrado, que lo había sentido, sin embargo
alegó no haber sentido nada, e insistió.
Él se sentó en el borde de la cama y me pidió que yo me sentara sobre su pene.
Acepté con la condición de que luego sería mi turno nuevamente.
Parado entre sus piernas y dándole la espalda, comencé a bajar lentamente, él
mantenía su pene tomado de su mano, apuntando mi ano; entonces al llegar y hacer
contacto hice una leve presión; Él me tomó de las caderas y me bajaba aún más,
por lo que se me hacía difícil frenar la entrada de ese miembro, gordo y
caliente. Comencé a sentir un poco de dolor y se lo hice saber, entonces me
propuso cambiar nuevamente de posición, esta vez yo acostado de lado en la cama
y él por detrás.
Nuevamente me lubrica el ano y recuesta su pene, esta vez entró un poco más y
con cierta facilidad, él con su diestra tomó mi pene y comenzó a moverse, esto
me excitó y gustó mucho, por lo que permití que durara sabiendo que luego sería
mi oportunidad.
No pasó mucho tiempo hasta que sentí que sus movimientos eran más intensos y
profundos, me dolía un poco, sentí unas contracciones en mi ano y entonces él se
detuvo y retiró, había acabado dentro de mi.
Entonces le recordé que este era mi turno; él permaneció un rato recostado
recuperándose, luego retomó su posición inicial, de perrito, y yo me coloqué de
pié detrás de él, apoyé la punta de mi pene en su ano y comencé a presionar,
estaba cediendo muy poco, yo seguía insistiendo pero no resultaba fácil, es
entonces cuando nos tocan a la puerta.
Apurados y nerviosos, como locos nos vestimos, para él resultó ser mas fácil ya
que se puso un mono de ejercicio encima, yo me puse los interiores y pantalones
de una misma vez y me calcé como pude.
El abrió la puerta, era su papá, no recuerdo que excusa le dio, pero
inmediatamente salí de su habitación y bajé por las escaleras hasta la puerta
principal, allí me terminé de arreglar la camisa y nos despedimos, él se quedó
en su casa y yo caminando a la mía sentía algo pastoso y húmedo entre mis
nalgas.
Autor: Cmart3