Chicos
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LA PARTIDA Izan por su parte le comenzó a preguntar al tiempo que se lo enterraba quien era su macho, y el Jokin le respondía, tú mi amor, quien es mi puta, y el flaco le respondía yo mi amor
Todo comenzó en cierta ocasión, en que suspendieron el juego de Fútbol
por la fuerte tormenta que se avecinaba, el pronóstico era de Padre y
Señor nuestro. Por lo que los chicos y yo decidimos quedarnos en el
club, y jugar unas partidas.
Disculpen no me he presentado, me llaman Miki, y soy el más joven de
nuestro grupo y sin que me quede nada por dentro creo que soy el más
liberal, aunque mis amigos me llamen libertino. Poco a poco les iré
dando detalles del grupo, pero mientras tanto les contaré lo que ha
pasado, a consecuencia de la partida.
Nos encontrábamos mis amigos y yo, o sea el Jokin que creo que es el
mayor de todos nosotros, y hasta se ha casado y todo. La loca de Zon,
aunque a él no le agrada que yo le llamé así, pero si lo hago es por
algo. Izan que al igual que yo, es entendido. Quiero decir que hace poco
que se destapó. Bien ya conocen a la parvada, no se por que diablos, el
encargado del club nos sacó temprano para la calle, creo que de seguro
tenía alguna cosa entre manos, ya que en más de una ocasión la mujer del
estanquillo, la viuda de al lado, la vi parada en la puerta haciéndole
señas, al viejo encargado del club social. Ya estando los cuatro en la
calle, nos lamentábamos de la suspensión del juego, y de que el vejete
no tirase a la calle tan temprano, entre los cuatro discutíamos que
haríamos el resto de la noche, cuando a mi se me ocurrió visitar una bar,
ya estábamos adentro cuado Jokin y Zon se dieron cuenta que toda la
clientela era gente del ambiente, los tíos se han puesto de lo más
encabronados, y yo francamente no se por que, ya que al fin solo
pensábamos darnos unos chatos o tomarnos unas birras.
Pero estos dos amigos míos se sintieron sumamente ofendidos, yo se que
el Zon lo hacía para taparse, pero en el caso de Jokin la cosa era
diferente, aunque es mi amigo desde hacía tiempo, y conocía de mis
gustos, llegó el momento en que me ofendió de manera muy grosera, pero
gracias a que intervinieron los otros dos no nos fuimos a las manos, ese
día Izan y yo nos quedamos en el bar mientras que el Jokin y el Zon se
fueron para otra parte, me supuse que cada quien para su casa, ya que
Jokin es de esos tíos que no orina para que la tierra no chupe, de los
que se les dice tacaños, no se confundan es mi amigo y por eso es que me
siento en la libertad de hablar así de él, por otra parte es súper
organizado y responsable. No entiendo por que siempre se encuentra corto
de dinero, en realidad si lo se, es ha consecuencia de su mujercita
Sara.
A la semana siguiente, nos volvimos a encontrar para ir al partido de
fútbol, donde disfrutamos de un tremendo encuentro, donde nuestro equipo
el Navarro de Osasuna con un marcador de dos a uno.
Para celebrarlo nos dirigimos al Club, pero al llegar nos encontramos
con que estaba cerrado, por luto. Las malas lenguas que nunca faltan y
la mía que no es muy buena lo repite, dijeron que el viejo había muerto,
supuestamente de un ataque al corazón, pero luego salió uno de los
vecinos y dijo que la asesina fue la tía del estanquillo, otro comentó
que al viejo lo sacaron completamente desnudo, y que con la prisa la
brisa puso a volar la sabana que lo cubría, dejando ver su esquelético
cuerpo, a lo que un tercero dijo que el forense había encontrado con una
sonrisa a flor de labios, además de un frasco de viagra vacío.
Debido a ese percance, ya nos disponíamos a marcharnos cada quien para
su respectiva casa, cuando a mi se me ocurrió de nuevo pasar por el
mismo bar, y de inmediato escuché las voces de protesta de Jokin y Zon,
mientras que Izan me apoyó, en parte para luego proponer que fuéramos a
la casa de alguno de nosotros para jugar algunas partidas, pero al mismo
tiempo manifestó que en su casa no se podía, ya que se encontraba de
visita una tía abuela o algo así por el estilo, y que aparte de ser una
vieja cascarrabias se la pasaba tirándose pedos por todos lados.
Yo de inmediato les recordé que mis viejos me aceptan como soy, pero que
rechazan a todos mis amigos, por pensar que son del ambiente Gay, en la
casa de Zon se encontraban pintando durante el día, por lo que de seguro
estaba hecha un desastre y ese olor a pintura fresca a casi todos nos da
dolor de cabeza, Jokin por su parte permaneció en silencio, y nosotros
esperamos que nos saliera con alguna de sus cosas, cuando nos sorprendió
en parte al decirnos que fuéramos a su casa, pero eso sí que la bebida
la poníamos nosotros, en ese momento volvió a ser el Jokin que todos
conocemos, resulta que su mujercita se encontraba ese fin de semana en
casa de su madre, y él la tenía que ir a buscar el día domingo.
Al llegar a su apartamento, nos comentó que su esposa posiblemente se
encontraba embarazada, por lo que lo felicitamos hasta que comenzó a
quejarse, y zas que nos tira un comentario que me hirió mucho, lo mismo
que a Izan.
A partir de ese momento me juré que le haría pagar bien caro su manera
de tratarnos, si es cierto soy Gay y que, pero no es justo que una
persona al decirlo lo haga como si te insultase, realmente yo estoy
curado de espanto, con decirles que mi viejo fue sargento del ejercito,
y una de las cosas que más detesta son a los mariquitas, y si yo lo pude
soportar a él, y convencerlo de lo que soy, que me va a durar un tacaño
como Jokin. Izan se dio cuenta del malestar mío, por algo es el cerebro
del grupo, y de manera muy diplomática me convenció de salir a comprar
unas bebidas y algo de comida, para no estar escuchando la llorona, que
nos montaría nuestro amigo, si le tocábamos algo de la nevera. Durante
el camino de ida y vuelta le manifesté, mi molestia a Izan, y esté
estuvo de acuerdo conmigo en que a Jokin había que darle una lección,
únicamente nos faltaba decírselo a Zon.
Al llegar nuevamente al apartamento, Izan se reunió con Zon mientras yo
le llenaba la nevera a Jokin, el que no se despegó de mi lado, diciendo
cosas como, no se hubieran molestado, y otras por el estilo. Al terminar
colocamos la mesa, y Zon se me acercó y me comentó que estaba de
acuerdo, que esas cosas que el flaco había dicho lo habían hecho sentir
mal. Comenzamos la partida, y hasta esos momentos a ninguno de nosotros
tres se nos había ocurrido como vengarnos de Jokin, o por lo menos
hacerle pasar un mal rato.
El juego se encontraba parejo, es decir todos ganábamos y perdíamos, fue
cuando en el momento en que Jokin se encontraba ganando, hizo una mala
apuesta, pendiéndolo casi todo, su intención era el dejarnos sin un
centavo encima, pero le salió l tiro por la culata, ya teníamos rato
bebiendo y jugando, cuando Jokin insinuó de forma velada de que le
habíamos hecho trampa, lo que me molestó mucho, y a partir de ese
momento me concentre en como darle una buena lección.
Quizás por lo mucho que habíamos bebido, cuando Jokin anunció que se
retiraba por no tener más dinero, nosotros lo invitamos a que
continuase, pero que apostase cualquier cosa que el a bien quisiera y
que tuviera encima, el detalle era seguir jugando y compartiendo, eso
parece que le agradó y de inmediato apostó la camisa, Jokin estuvo de
acuerdo y continuamos con el juego, quizás pasó una hora y me di cuenta
que el dicho que dice, el que juega por necesidad pierde por obligación,
como era el caso de nuestro amigo, en ese corto tiempo había perdido
hasta su ropa interior, quedando totalmente desnudo, hasta esos momentos
yo nunca había reparado que Jokin era prácticamente era completamente
lampiño, y en cierto momento cuando se levantó a servirse un trago me
puse a observarlo detenidamente de espalda, y de no saber que era mi
amigo, usando algo de imaginación o de distracción pudiera llegar a
confundirlo con una jovencita, por lo parada de sus nalgas, su cabello
castaño que le caía en rizos, lo blanco de su piel y lo delgado pero
atlético de su cuerpo.
En esos momentos le di con el codo a Izan y a Zon le di con la punta del
pie para que vieran el culo de Jokin, al parecer mis amigos al igual que
yo captaron la idea de inmediato.
Cuando Jokin se incorporó a la mesa de juego, pude observar con
detenimiento su flácido pene, no era una cosa del otro mundo, es más
creo que de todos los presentes era el más pequeño, al sentarse él yo
había realizado una buena apuesta, la que los otros me aceptaron,
quedaba únicamente el flaco por apostar, y en eso al preguntarle que se
atrevía a perder, comentó en tono de juego, les apuesto a Sara mi mujer,
Izan algo sorprendido le preguntó en varias y repetidas ocasiones que
apostaba y constantemente he invariablemente Jokin respondía lo mismo, a
mi mujer, al fin a ustedes tres no les gustan las mujeres, no pierdo
nada, fue cuando Izan le comentó que en parte eso era cierto y en parte
no, ya que él a pesar de ser gay, en ocasiones le gustaba meterle mano a
una que otra mujer, y yo por joder le dije lo mismo, Zon para no
quedarse a tras, le dijo que con él se había equivocado, que en su caso
a él le encantaban las mujeres.
Pero a Jokin, pareció no darle mucha importancia y comenzó a realizar
apuestas contra los supuestos servicios que su mujer nos daría a todos y
cada uno de nosotros. Tras unas cuantas manos más de juego, Zon terminó
teniendo, una mamada, Izan fue el que salió mejor de los tres, ya que
supuestamente él le había ganado todos los servicios, mientras que yo me
gané una mamada y darle por el culo, a todas estas Jokin relajaba
diciendo que cuando eso sucediera, él se encontraría en la puerta de la
habitación, tomando fotos de como sus tres mejores amigos homosexuales,
se disfrutaban a su mujer, las fotos serían para guardar un feliz
recuerdo.
Tras eso, muy serio le pregunté cuando podía pasar a cobrar la apuesta,
y fue cuando Jokin entendió que yo ni el resto jugábamos con eso,
nuestro amigo se puso algo nervioso, y cuando pensó que Sara no nos
creería, Izan lo sorprendió poniendo en funcionamiento una pequeña
grabadora de bolsillo, donde claramente se escuchaba todo lo dicho por
nuestro amigo, sobre todos los servicios que nos daría su mujer, y como
él nos tomaría fotos de recuerdo.
En ese momento casi le da un ataque de llanto al pobre, estuvo
tartamudeando como por cinco minutos, para finalmente pedirnos que era
capaz de hacer cualquier cosa, con el fin de que su mujer no se
enterase. Zon le ofreció que a cambio de la grabación el continuaría
jugando, pero cada vez que perdiera, seguiría al pie de la letra las
ordenes del ganador, y si ganaba recogía lo que estaba en la mesa, pero
que para que no siguiera perdiendo luego no lo podía apostar de
nuevamente. Tanto Izan como yo estuvimos de acuerdo con eso, y de
inmediato sin pensarlo mucho Jokin aceptó.
Como ya les dije el que juega por necesidad, pierde por obligación y así
le pasó al flaco el resto de la noche, entre las bebidas y la partida,
poco a poco lo fuimos trabajando entre los tres, en cierto momento Zon
le dijo que posará como si fuera una chica, cosa que él hizo de buena
gana.
En otro momento Izan, le ordenó que se afeitase los escasos pelos que
tenía en sus axilas, cosa que no le agrado mucho pero que lo hizo, yo en
cambio fui más ruin si quieren, le ordené que se pusiera una enema, al
principio se opuso abiertamente, pero cuando lo confrontamos los tres,
aceptó de mala gana. Entró al baño y tras yo prepararle un envase
adecuado él mismo se lo introdujo dentro de su esfínter y lo apretó,
tras unos cortos minutos, el efecto no se hizo esperar, lo que yo le
había dado era un preparado de agua con sal de higuera, sin temor a
equivocarme les puedo decir que tras terminar debió quedar completamente
limpio tanto por dentro como por fuera, ya que como se ensució fue
necesario que se diera una buena ducha, cosa en que lo ayudé
parcialmente enjabonándole su espalda, sus nalgas y muslos sin que
protestase mucho.
Al terminar de bañarse, continuamos jugando la partida de cartas y
bebiendo como unos cosacos, Jokin en ocasiones ganó unas cuantas manos
de forma corrida, lo que lo motivo a comenzar a joder y faltarnos el
respeto de manera velada, por lo que cuando perdió con Zon este sin
misericordia ninguna le ordenó que se vistiese con la ropa de su mujer,
desde luego que el Jokin protestó, pero finalmente accedió.
Cuando salió de la habitación realmente se veía a leguas que era un
hombre mal vestido de mujer, por lo que lo regresamos al cuarto y le
elegimos la ropa que debía usar, yo personalmente lo maquillé y peiné,
por suerte nuestro amigo tiene el cabello abundante, y se le forman unos
bellos rizos naturales, al finalizar mi labor ni su madre lo
reconocería. La partida continuó, el ganaba alguna monedas de vez en
cuando, pero en una que ganó Izan le ordenó que debía comportarse como
una verdadera mujer, ya en esos momentos Jokin había bebido mucho, y sin
protestar su tono de voz cambió, su manera de moverse y hasta de tomar
las cartas era bien diferente, con mucha delicadeza y finura como si
fuese una dama. De vez en cuando Izan, Zon y hasta yo le decíamos un
piropo, en torno a sus bellas piernas, lo paradita de sus nalgas, el
hermoso peinado que estaba usando, y en la mayoría de los casos daba las
gracias y sonreía pícaramente.
En determinado momento Izan, que en realidad era el que más confianza le
tenía, le pidió que fuera a preparar unos bocadillos, y mientras Jokin
caminaba rumbo a la cocina Izan le dijo unos cuantos piropos, que a mi
parecer le agradaron mucho a Jokin, pasado unos minutos Jokin llamó a
Izan a la cocina, y casi de inmediato nuestro amigo se dirigió a ese
sitio apartado de nosotros. Como la partida se había suspendido, Zon y
yo nos sentamos juntos en un sofá de la sala, y en ese momento me
dediqué a tratar de que compartiera conmigo un momento intimo, pero él
se encontraba algo cortado, temeroso de que fueran a pensar Izan y Jokin,
ya me estaba encabronando, cuando decidí ir a la cocina para ver la
demora de los bocadillos, al asomarme vi con todo lujo de detalles, como
Izan tenía entre sus brazos a Jokin dándole un sabroso beso de lengua,
del tiro me excité bastante, el ver como se besaban y como nuestro amigo
Izan agarraba con sus manos las blancas nalgas de Jokin, fue una cosa
bien caliente.
Me regresé a la sala y tomé a Zon por una mano, y en silencio lo conduje
a mi puesto de observación, Izan y Jokin continuaban unidos en un
caluroso beso, y para las manso de Izan no había nada que impidiese que
las metiese por dentro de la mini falda que usaba Jokin en esos
momentos.
Al verlos como se encontraban regresamos a la sala Zon y yo, tanto para
él como para mi fue algo bien excitante, nos miramos a los ojos y de
inmediato comenzamos a besarnos, como unos desesperados, pasados unos
minutos mutuamente nos comenzamos a quitar la ropa, hasta donde era
posible, finalmente tanto el como yo quedamos sin ninguna prenda de
vestir sobre nuestros cuerpos, estábamos tan deseosos de hacer algo que
no decidíamos quien haría que, pero a mi se me ocurrió tomar entre mis
dedos su grueso pene y tras jaloneárselo un par de ocasiones, dirigí mi
boca a su miembro erecto.
A medida que yo se lo chupaba Zon disfrutaba más y más hasta que él
mismo me detuvo, cuando saqué su pene de mi boca, él realizó casi la
misma acción que yo le había hecho a él momentos antes, a mi me vuelve
loco el mamar una buena pinga, pero más me trastorna que me la mamen a
mi, Zon era todo un artista con su boca, mientras él me la chupaba, y
mordisqueaba en ocasiones, yo me fui moviendo en dirección a su verga, y
no me quedé tranquilo hasta que comenzamos a realizar un bello y sabroso
69.
Cuando nos encontrábamos disfrutando mutuamente el uno del otro, sentí
que a nuestro lado pasaban Izan y Jokin rumbo al dormitorio, desde donde
me encontraba pude ver que se habían detenido a observarnos con
detenimiento lo que me excitó más aun. Luego ellos continuaron como una
parejita de novios, rumbo a la cama.
En ese momento sentí un caliente chorro de leche que hacía blanco en lo
profundo de mi boca, las manos de Zon se encontraban incrustadas en mis
nalgas, las apretaba y como pudo me fue metiendo sus dedos dentro de mi
culo. no se si Zon hizo lo mismo que yo, pero me supongo que si, en mi
caso me tragué todo el semen vertido por mi muy entrañable amigo.
Tras descansar un momento, me levanté y por curiosidad me asomé a la
habitación donde se encontraban Jokin he Izan, los dos se encontraban
acostados en la cama, continuaban besándose y las manos de Izan se
encontraban nuevamente jugando con las nalgas de Jokin. Como en algunas
ocasiones dos son compañía y tres es una multitud, decidí permanecer en
silencio viendo el espectáculo que tenía ante mis ojos, luego Zon se
paró tras de mi, sentí su calido cuerpo contra mi espalda, ya él había
dejado de portarse como un tonto, negándose a mantener cualquier tipo de
contacto conmigo.
Durante esos momentos vi como Izan conducía la cara de Jokin contra su
rabo, esté levantaba la vista, y de momento abrió su boca y se dio a la
tarea de tragarse casi toda la verga de nuestro común amigo, el ver como
Jokin le mamaba la picha a Izan me calentó nuevamente y deseé tener algo
así dentro de mis nalgas, Zon por su parte que al igual que yo se
deleitaba con lo que miraba, comenzó a pasar su lengua por mi cuello,
luego la fue bajando por toda mi espalda hasta que finalmente sentí ese
húmedo músculo acariciando mi esfínter, era algo que hacía tiempo nadie
me había hecho, yo por mi parte abrí mis piernas lo más que pude, y
decidí disfrutar abiertamente de semejante masaje contra mi hueco.
Al mismo tiempo ya Izan debía haber estado a punto de venirse dentro de
la boca del flaco, cuando delicadamente tomándolo por su abundante
cabellera, lo fue retirando de su pene para dejarlo acomodarse en la
cama boca abajo, por consideración Izan le colocó el juego de almohadas
debajo de su barriga para que las nalgas de Jokin estuvieran más
paradas.
En esos momentos yo prácticamente le estaba rogando a Zon que me lo
enterrase, quería sentir su cosa larga y gruesa dentro de mi, mi amigo
lentamente se puso de pie, yo me encontraba parado con mis piernas bien
abiertas y apoyando el peso de mi cuerpo contra la pared, sus dedos
hurgaron ligeramente dentro de mi esfínter, y luego comencé a sentir
como la cabeza de su cipote, me rozaba lentamente mi hueco, el cual
palpitaba como loco deseoso de ser penetrado en esos momentos, justo en
esos momentos comencé a sentir como mi amante de turno me penetraba
totalmente.
Quizás sea la práctica o lo caliente que me encontraba, pero si les
dijera que me dolió mentiría, centímetro a centímetro fui disfrutando
toda es lujuriosa penetración, hasta que llegó el momentos en que sus
cojones comenzaron a chocar con mis nalgas, una y otra vez.
Por su parte, Izan estaba a punto de hacer lo propio con el Jokin, lo
fue acomodando de manera tal que el culito del flaco de que por si tiene
sus nalgas paradas quedaron en una perfecta posición, suavemente
mientras le acariciaba las nalgas le fue levantando la mini falda que el
Jokin usaba en esos momentos, luego con una delicadeza que jamás Izan ha
tenido con mi persona, le fue bajando la braga tipo tanga que yo le
había hecho ponerse, pero no se las quitó del todo tan solo se la bajo
lo suficiente como para dejar ante sus ojos el colorado hueco de Jokin,
que desde donde yo me encontraba lo podía ver como palpitaba, Izan lo
más seguro que usó algo de vaselina por lo que lo vi introduciéndole sus
dedos por el ano al flaco, y a medida que eso sucedía, Zon me tenía
pegado contra la pared, dándome por mi culo de lo que más me gustaba en
ese momento.
Fue cuando ligeramente escuche la aguda voz de Jokin, preguntando si le
dolería, la respuesta de Izan fue solo si tu quieres que te duela, y de
inmediato comenzó a introducir su miembro dentro de las nalgas de Jokin,
debido al quejido de dolor que dio, Zon se detuvo y ambos nos quedamos
observando como Izan "desvirgaba" el culo de nuestro amigo, sus quejidos
fueron subiendo de tono, era evidente que le dolía por mucho que lo
hubiera preparado Izan, Jokin era primerizo, y estaba pagando la
iniciación a este nuevo mundo de sensaciones tan especiales, contra el
espejo de su armario pude ver como por su rostro corrían un grueso par
de lagrimas, y sus quejido de dolor iban en aumento, creo que el mismo
Izan estuvo a punto de sacárselo, pero de momento volvimos a escuchar la
aguda voz de Jokin diciéndole, dame duro papi, que quiero sentirlo todo
dentro de mi, hazme llorar, que divino.
Al escuchar esas últimas expresiones del flaco, Zon continuó dándome a
mi mientras que Izan se lo metía y sacaba del culo a Jokin, el cual
movía sus nalgas con tanta o más fuerza de lo que yo movía las mías,
cuando Izan se vino dentro de Jokin esté soltó un tremendo grito de
placer, Izan por su parte le comenzó a preguntar al tiempo que se lo
enterraba quien era su macho, y el Jokin le respondía, tú mi amor, quien
es mi puta, y el flaco le respondía yo mi amor, finalmente terminaron y
se quedaron los dos ensartados, es decir Izan no se lo sacó de
inmediato. Mientras que Zon continuaba metiéndomelo y sacando hasta que
se vino dentro de mí.
Al terminar se retiró al baño y se debió lavar, yo por mi parte me subí
a la cama y tras intercambiar una mirada con Izan coloqué mi verga junto
a la boca de Jokin, el volteó a ver a su macho y al observar que Izan lo
aprobaba, sin complejo alguno Jokin se la metió dentro de su boca y
comenzó a mamármela, Izan se levantó de la cama le dijo algo al Zon y
este a medida que se acercaba a la cama se encontraba haciéndose una
puñeta para darle nuevamente vida a su verga, realmente no se como lo
hace pero esa cosa morcillona que se encontraba mirando al suelo, en un
dos por tres ya se encontraba tomando cuerpo, para finalmente
encontrarse nuevamente erecta, a Zon poco le importó en ese momento que
el culo de Jokin estuviera lleno del semen de Izan.
Al sentir a Zon a su espalda Jokin trató de voltear su rostro, en sus
ojos pude observar la sorpresa del momento, pero casi de inmediato le
pasó, y se acomodó en la misma posición que Izan lo había puesto al
principio, fue menos considerado, le terminó de quitar la graba, y sin
más miramientos se lo enterró en un dos por tres, pero a Jokin eso que
lo tratasen bruscamente como que le gustó, ya que movía sus nalgas con
igual fuerza y a mi me lo mamaba de tal manera que en menos de lo que yo
pensé me hizo acabarle dentro de su boca.
Al terminar Jokin se fue al baño y se aseó, y al igual que yo expulsó
todo lo que tenía dentro de si, pensábamos que se cambiaría de ropa, de
momento nos invitó a salir, para mi fue una sorpresa el que nos pidiera
con ese tono de voz femenino que lo llevásemos, al negocio gay.
Una vez que nos encontrábamos en el mismo, Jokin se compartió como si
fuese una más del grupo, aceptó gustoso que en distintas ocasiones lo
sacásemos a bailar, tanto nosotros como cualquier extraño que se lo
solicitaba, en una de esas lo vi bailando con un tío al cual no
conocíamos se dejaba manosear todo su cuerpo, se comportaba como la más
perra de las perras, después de un rato los dos se desaparecieron de
nuestra vista, pensé que se estarían magreando en el estacionamiento del
negocio, pero al yo ir al baño a descargar la vejiga, me los encontré en
el baño, el Jokin se encontraba mamándosela al desconocido, mientras que
otro tío vestido de mujer le daba por el culo, al terminar le llamamos
la atención y su respuesta fue que deseaba recuperar todo el tiempo
perdido, era evidente para todos los del grupo de que el flaco se
encontraba muy borracho, a duras penas lo llevamos a su casa y lo
dejamos tendido en su cama tal y como se encontraba vestido.
A la semana siguiente nos encontramos en el club, los cuatro, Jokin se
comportaba como de costumbre, como ninguno de nosotros trajo el tema de
aquella noche, no se hizo comentario alguno al respecto. En cierto
momento Izan le preguntó por Sara su mujer, y nos comentó que eso del
embarazo por suerte había sido una falsa alarma, al parecer como que
ella no se alimenta debidamente y eso le trae en consecuencia que se le
atrase el periodo, por lo demás todo continuó igual, el nuevo encargado
del club, nos hizo saber que la próxima semana se realizaría una fiesta
de disfraces a la que cordialmente nos invitaba. Todos aceptamos
gustosos y estábamos haciendo planes de venir los cuatro disfrazados de
marinos rusos, cuando desde luego el Jokin se opuso, diciendo que eso
era muy costoso, que él vendría acompañado de su mujer y ya.
A mi en lo particular eso de disfrazarme de un marino ruso no me atraía,
por lo que a última hora decidí vestirme de mujer, no les extrañe eso,
ya que yo tengo temporadas en las que disfruto vistiéndome de esa
manera, todos mis buenos amigos lo saben y me toleran, y si no les
agrada a mi en lo particular me importa un bledo.
Disfrazado o mejor dicho vestido de mujer, con una mini falda bien
pegada, una camisilla que dejaba mi ombligo a la vista, mis zapatos de
taco alto, y toda la parafernalias propias de una chica joven, me
presenté al club, con un pequeño antifaz de color rosa, al llegar
rápidamente ubiqué la mesa de mis amigos, Izan y Zon se encontraban
acompañando a un nuevo integrante del equipo de fútbol, un negro que más
que jugador de balompié parecía jugador de baloncesto americano de eso
que llaman la NBA.
Por mal nombre le han dado dentro del equipo "el de la garrocha", y no
es por lo alto de su persona, sino que en cierta ocasión el entrenador
entró al baño y lo vio sin ropas, luego al momento de compartir con el
equipo se le olvido el nombre del negro y solo atinó a decir, se la
pasas al de la garrocha, al parecer a nadie hubo que explicarle el por
que de ese apodo y así se ha quedado el de la garrocha.
Como en una ocasión tuve una mala experiencia con un negro casi así como
él, decidí no arriesgarme, ya que el tío me presentó a su madre y no le
gustaba que yo me vistiese de hombre, abrase visto semejante cosa. Bueno
pero regresando a nuestro asunto, les diré que esa tarde mientras nos
encontrábamos en la mesa, llego una pareja que nos pareció conocida a
nosotros, digo a los tres, ya que el negro ni idea tenía de que
hablábamos, resultó ser el Jokin y su mujercita la Sara.
Él venía vestido de mujer y ella de hombre, pero en el caso de Jokin
hasta a mi engaño, en el caso de ella era evidente que se trataba de un
disfraz, con unos mostachos postizos y un traje que le quedaba algo
grande, cuando se sentaron a la mesa y nos saludo a cada uno de nosotros
por nuestro nombre, es decir a Izan a Zon y cuando me vio detenidamente
me llamó por mi nombre, pero con voz de mujer, fue cuando me di cuenta
de que se trataba del flaco, y su mujer ella nos saludó a todos como
siempre con un simple, hola chicos, pero a mi se me quedó viendo
detenidamente y vio a su marido y le dijo que ella no sabía quien era
esta chica, hasta que Jokin se le acercó al oído y le debió decir que
era la pareja de Zon o algo así ya que ella no me reconoció, de paso el
negro pensaba que yo y el flaco éramos tías.
Durante nuestra estadía en el club, bebimos una gran cantidad de licor,
y de momento la Sara le dijo algo a su marido y se retiró, cuando
regresó venía únicamente vestida con unos pantalones bien cortos y una
camiseta sin mangas, además de unas zapatillas de goma y creo que más
nada, al sentarse a la mesa comentó que tenía mucho calor, el que no le
quitaba le vista de encima era el de la garrocha, y Sara se había dado
cuenta de ello, pero como se encontraba con su marido, quizás por eso
aunque el se encontraba vestido de mujer, la chica se comportó bien,
luego quizás no se dio cuenta de su error y me pidió que la acompañase
al servicio sanitario, durante el camino hablamos de la cantidad de
gente que había en el local, de que el calor era insufrible y de esas
cosas, al entrar ella sin cerrar la puerta del su excusado se bajó el
pantalón corto y se puso a orinar, mientras que me preguntaba si era
cierto lo que decían del negro, yo le indiqué que realmente no lo
conocía bien, pero que había escuchado decir que su verga le llegaba
casi un poco más abajo de la mitad de su muslo, y que era tan gruesa
como una botella de Coca cola.
Al Sara escucharme decir eso, se relamió los labios, y me dijo que no
fuera a pensar mal de ella que solamente era algo de curiosidad que
sentía por ver algo así, ya que su marido.............y se quedó en
silencio, yo como para ayudarla le dije, lo que pasa es que tu marido la
tiene corta, a lo que ella sorprendida me preguntó que como yo lo sabía,
y al tiempo que me subía la falda y me bajaba algo mi braga mientras
sacaba mi verga para mostrársela, le dije es que en el club yo lo he
visto bañarse luego de un partido, y a simple vista me doy cuenta que es
como la mitad de la mía, hasta esos momentos Sara había jurado que yo
era una chica, la pobre no salía de su asombro, no se si por darse
cuenta de que yo era un tío, o por lo que le dije.
Luego de eso ella se levantó se subió su pantalón corto como si nada, y
me dijo pero en verdad tú eres Miki, a lo que yo le respondí
afirmativamente con una sonrisa, tras lo cual me dio un beso en la
mejilla y regresamos a la mesa. A medida que nos acercábamos me dio la
impresión de que Izan se estaba besando con Jokin, pero al llegar cerca
de la mesa se habían separado, si Sara se dio no cuenta ese era problema
de ella y no mío, aunque a mi parecer ella se hizo la loca con respecto
a eso.
Continuamos bebiendo, y ha Jokin le dio por salir a bailar a la pista,
Izan bailó con el un buen rato, y mientras lo hacían las manos de Izan
subieron y bajaron por todo el cuerpo de Jokin, al regresar a la mesa
Sara lo vio como si se tratase de una broma, luego ella salió a bailar
con "el de la garrocha" siendo su verdadero nombre era algo como Kunta,
era algo gracioso el verlos bailar pegados, el súper alto y ella apenas
con su metro sesenta y cinco le daba casi por el esternón de él.
Tras pasar un buen rato se formó una pelea entre dos tipas quedando casi
desnudas ambas, como el ambiente se había puesto demasiado caliente,
creo que fue el mismo Jokin quien propuso que la continuásemos en su
casa, con lo que todos estuvimos de acuerdo de inmediato.
Al llegar a la casa de Jokin, la fiesta se armó de inmediato, bailamos,
bebimos y comimos, de momento observo a Jokin sentado sobre las piernas
de Izan, y a este acariciándole sus muslos descaradamente frente a la
mujer del flaco, pero ella tan solo tenía ojos para el negro, él en su
mal español le decía algunas cosas, y ella como una moza de quince años
se sonreía y en ocasiones hasta se sonrojaba.
Zon y yo comenzamos a bailar, más bien parecía que estuviéramos follando
delante de todos, al parecer eso animó a Jokin y comenzó a darnos una
pequeña demostración de como el bailaba, al terminar se dirigió a la
cocina y su mujer se fue tras él, yo pensé que se armaría la bronca por
lo que había visto, por lo que pensando que actuaría como arbitro me
acerqué a la cocina, cuando me encontraba lo suficientemente cerca de
los dos, los escuche hablar en un tono bien amigable.
Sara le decía a Jokin, que ella tenía curiosidad por ver la cosa del
negro, a lo que Jokin de lo más tranquilo, le preguntó cual era la razón
de decírselo a él, su mujer le dijo que no se atrevía, no fueran a
pensar que ella era una cualquiera, y por que además siendo él su marido
debía respetarlo, a lo que Jokin le respondió, que esa era una noche
especial y ella podía hacer lo que le gustase, ya que él también tenía
curiosidad de probar algo, Sara le comunicó que ya se había dado cuenta
de ello, pero como era una fiesta entre amigos pensaba que lo que
pasase, se quedaría entre amigos, los dos se dieron un pequeño beso en
la boca y felices regresaron a la sala, en donde Izan esperaba a Jokin y
el negro a Sara.
Apenas Zon y yo tuvimos una oportunidad nos colamos a una de las
habitaciones, donde él comenzó a besarme locamente, pero de momento me
pidió que fuera yo quien se lo enterrase a él por lo menos para
comenzar, y así lo hice. Jokin se estaba magreando con Izan, en el medio
de la sala, y Sara y el negro se habían marchado para la habitación de
ella y su marido.
Tras un buen rato de estar clavando a Zon, yo completamente vestido de
mujer mientras que él se había desnudado del todo y permanecía con su
culo bien parado, mientras que yo se lo sacaba y metía un sin numero de
veces.
Cuando terminé, me asomé a la sala y vi con claridad como Izan se lo
volvía a enterrar a Jokin, el cual actuaba como una putita loca,
pidiéndole a nuestro amigo que le partiera el culo, cosa que Izan
intentaba de hacer en todo momento. Fue cuando repare en los sonidos que
salían de la habitación de los dueños de la casa, discretamente me asomé
y vi con asombró como el coño de esa pequeña mujer, se había tragado
semejante cosa, al ver que todos se encontraban en su propio asunto
entre a la habitación donde se encontraba Zon y sin dilación me dediqué
a mamárselo, para que luego él me lo clavase por el culo.
Al día siguiente, ya casi todos nos habíamos levantado, faltaban la Sara
y su negro y largo amante, cuando me dirigí a su habitación los escuche
como se divertían, por lo que decidí dejarlos tranquilos.
Ya jokin es totalmente integrante de la parvada, el negro se sorprendió
al saber que era un hombre y de paso el esposo de su pequeña amante,
pero esa no fue excusa para dejarla de visitar, cada vez que podía. Zon
y yo nos encontramos peleados, ya que él solo quiere que le de por el
culo, la mayoría de las veces.
Izan en algunos días le come el culo a Jokin, pero en otros es el Jokin
quien se lo come a él. Y todas y todos vivimos sumamente felices.
Autor: Narrador narrador (arroba) hotmail.com