|
|
| sexo gratis gay | FOTOS GAY | SEXO GRATIS | FOTOS GAY | VIDEOS GAY |
| sexo gratis gay, sexo gratis gay gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay, sexo gratis gay fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay, sexo de gay fotos, de sexo gratis gay gratis, sexo hombres gay, relatos de sexo gratis gay, video gratis sexo gratis gay, gay joven sexo, chicos fotos gay sex, video de sexo gratis gay,gay negros sexo, video de sexo gratis gay gratis, gay interracial sexo, amateur gay sexo, relatos sexo gratis gay, sexo porn gay, sexo gratis gay teen gay, oriental sexo sexo gratis gay, xxx historias de sexo gratis gay, sexo entre gay, sexo grupal gay, gay movie sexo, gay maduros sexo, gay orgias sexo, vergas y foto sexo |
VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE sexo gratis gay
| Mini relato: Marcus me llevó hasta un restaurante, que como todo lo que él gastaba, era de lujo. Teníamos reservada una mesa para dos al fondo de una gran salón, decorado con velas, grandes luces, manteles que valían más que mis pantalones… No cabía duda de que para él, este encuentro era algo especial. De primero nos sirvieron diferentes raciones de jamón, paté, quesos, un conjunto de verduras cuyos nombres no sé… todo muy caro y muy rico. Nos sirvieron vino para beber, y como no quería parecer menos hombre que Marcus me servía una copa. ¡buahhhj! ¡Esto sabe asqueroso!.- dije yo poniendo muecas. Jajajajajaja, pues es uno de los vinos más caros de la casa. Es un poco fuerte en comparación con otros, pero es que no me gustan los suaves. Pero no pasa nada. ¡Camarero! Agua por favor.- sabía perfectamente que no me gustaba sentirme menos que él y fue un detalle por su parte no pedirme algo en plan coca-cola que me hiciera sentir aún más niño.- Tú estate tranquilo, esta noche puedes pedir lo que quieras. No te cortes. En ese momento Marcus me pareció realmente un caballero, completamente atento a lo que yo quería y mirándome y sonriendo con un brillo en sus ojos que por una vez tapaba ligeramente la tristeza que había en su interior. Quizás realmente se preocupaba por mí. Quizás no estaba intentando comprarme para que fuera un buen hijo como yo había pensado, quizás tan sólo lo hacía para…. No, no lo hacía por nada de eso. No había más que ver como miraba a Christian y como me miraba a mi. A él se le veía completamente feliz cada vez que estaba con Christian, cada vez que echaba con él una carrera en la piscina, cada vez que bromeaban y jugaban. Conmigo no eran más que detalles caros para seguir impresionándome y eso no iba a bastar. No podía comprarme de esa manera. Yo preferiría que me tratase como a Christian, sin regalarme nada, y que tan sólo se mostrase feliz. Después de comerme un buen chuletón con patatas fritas y tomarme un postre casero a base de natillas, helado y bizcocho, supuse que la cena había finalizado. Pero en ese momento vi como el rostro de Marcus se quedaba mirando mis labios, como concentrado en ellos y en su forma, y sin dejar de mirarlos fue acercándose poco a poco a mi rostro. En ese momento la respiración y el corazón se me pararon. Mis oídos dejaron de oír los murmullos de alrededor y no pude hacer otra cosa que cerrar los ojos y dejar escapar un medio suspiro. Noté como algo suave acariciaba mis labios y parte de mi mejilla, algo como… ¿Una servilleta? De repente abrí los ojos y vi como Marcus agarraba una servilleta en su mano y la retiraba de mi cara. Tenías manchada la comisura del labio con sangre del chuletón, jeje. |